Cuidado y mantenimiento de instrumentos de metal
Un instrumento limpio y bien lubricado suena mejor, se afina mejor y dura décadas. Estas son las rutinas básicas, qué evitar y cuándo es momento de llevarlo a un luthier.
Después de cada sesión de estudio
- Vaciá el agua de las bombas con la llave de agua (o girando el instrumento en el caso del corno). La condensación es agua con saliva.
- Secá por fuera con un paño suave y limpio para sacar la grasa de la piel y la humedad. Sobre todo en instrumentos con laca.
- Guardalo en su estuche, sin apoyar nada pesado encima. Un golpe pequeño en un tubo fino se nota en el sonido.
Cada semana
- Aceitá los pistones con aceite específico para válvulas: sacá el pistón con cuidado, limpiá con un paño sin pelusa, poné unas gotas y volvelo a colocar en la misma posición y con la misma orientación (los pistones están numerados y tienen una guía). No uses aceites de cocina ni aceites para otras máquinas.
- Si tu instrumento tiene rotores (corno, algunos bombardinos y tubas), usá el aceite específico para rotores en los puntos de giro.
- Limpiá la boquilla con agua tibia y jabón neutro, con el cepillo apropiado. Se enjuaga y se seca.
Cada uno a tres meses (según el uso)
- Baño completo: desarmá las bombas y los pistones (si sabés hacerlo), poné el cuerpo en la bañera con una toalla debajo, con agua tibia y jabón neutro. El agua tibia, no caliente: el calor daña las lacas. Pasá el cepillo flexible por los tubos.
- Enjuagá bien con agua tibia y secá todo con paños. No dejes el instrumento mojado.
- Engrasá las bombas con grasa de bombas, una capa fina. Si la bomba está dura o se traba, no fuerces: puede haber una abolladura o corrosión.
- Volvé a armar con los pistones en su lugar y el aceite puesto.
Trombón de vara
La vara es lo más delicado. Mantené el tubo interior limpio y lubricado con crema o líquido para varas, y mojala con un poco de agua con un rociador mientras tocás. Nunca la apoyes en el suelo ni la agarres por la parte exterior de la vara cuando está armada: si se abolla el tubo, deja de deslizar bien. Si la vara se pega, no la fuerces.
Qué evitar
- Productos abrasivos: pulidores fuertes o paños con químicos que desgastan la laca o la plata.
- Agua caliente o lavavajillas fuertes.
- Dejar el instrumento al sol o dentro del auto: el calor deforma las gomas y reseca los lubricantes.
- Forzar bombas o pistones trabados. Un pistón dañado puede ser caro o imposible de reparar.
- Dejar el instrumento sin lubricar durante meses. El desgaste en los pistones es difícil de revertir.
La corrosión y el «óxido rojo»
Los instrumentos de latón pueden corroerse por dentro si no se limpian: los ácidos de la saliva y la humedad atacan el metal. Con los años, algunos latones desarrollan la llamada «podredumbre roja» (dezincificación), un deterioro que adelgaza las paredes del tubo. La mejor prevención es la limpieza regular y secar bien el instrumento.
Cuándo ir al luthier
- Abolladuras en los tubos, sobre todo cerca de las curvas o de las campanas.
- Pistones o varas que se traban a pesar de la limpieza y la lubricación.
- Fugas de aire (se nota porque el instrumento «pierde» sonido o responde mal).
- Soldaduras sueltas, sonidos metálicos que antes no estaban, o ruido al mover las bombas.
- Reemplazo de los corchos, fieltros o gomas de los pistones.
Una revisión anual por un luthier de instrumentos de metal es una buena inversión, sobre todo para un instrumento que usás seguido.
Y el afinador
Si, después de limpiarlo, el instrumento «suena distinto», probalo con el afinador y la Radiografía de tu afinación: un pistón mal asentado o una bomba que quedó floja cambian la afinación.
Para seguir: digitaciones explicadas.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que lavar un instrumento de metal?
Un baño completo cada uno a tres meses según el uso, y una limpieza rápida de la boquilla y el secado exterior después de cada uso.
¿Qué aceite uso para los pistones?
Aceite específico para válvulas de instrumentos de metal. Evitá aceites de cocina o de máquina de coser, que gomifican o dañan.
¿Con qué agua se lava?
Con agua tibia y jabón neutro. El agua caliente daña la laca y puede deformar las piezas.