Cómo afinar bien tu instrumento
Un afinador te dice si una nota está alta o baja, pero afinar bien es también una habilidad del oído. Este es un método que sirve para metales, maderas y cuerdas.
1. Calentá primero
La temperatura cambia la afinación. En los instrumentos de viento el sonido sube a medida que el aire dentro del tubo se calienta, aproximadamente 3 centésimas por cada grado Celsius (la velocidad del sonido aumenta cerca de 0,17 % por grado). En cambio, las cuerdas suelen bajar cuando suben la temperatura y la humedad. Por eso conviene tocar unos minutos antes de afinar: si afinás con el instrumento frío, a los diez minutos estarás alto.
2. Afiná con una nota larga y estable
Tocá una nota en mezzoforte, sostenida varios segundos, con el aire (o el arco) constante. En el afinador mirá el promedio, no el primer instante: el ataque suele desviarse. Si la aguja se mueve mucho, tu emisión no es estable todavía; eso también es información.
3. Primero la referencia, después tu instrumento
Decidí el La del grupo (ver 440 o 442) y configurá el afinador con ese valor. En los metales se suele afinar una nota fácil y central, como el Sib de concierto (en la trompeta es el Do escrito sin pistones). En los conjuntos de viento es habitual afinar contra un Sib y comprobar con un La.
4. Escuchá los batidos
Cuando tocás una nota casi igual a otra (o a una nota pedal), oís una pulsación llamada batido. Cuanto más lenta la pulsación, más cerca estás. Cuando desaparece, estás afinado. La velocidad del batido es la diferencia de frecuencias: a 440 Hz, 2 Hz de diferencia dan 2 batidos por segundo. Usá la nota pedal para entrenar el oído sin mirar la pantalla.
5. Ajustá y volvé a comprobar
- Metales: la bomba general se alarga si estás alto y se acorta si estás bajo. Hacelo de a poco.
- Maderas: se ajusta el barrilete (flauta, clarinete) o la boquilla (saxo). Cada milímetro cuenta.
- Cuerdas: se afinan primero las clavijas hacia abajo y luego se sube hasta la nota, para que la cuerda quede firme. En violín, viola y violonchelo se usan los microafinadores.
6. Después de afinar una nota, revisá las demás
Un instrumento afinado en una nota no lo está en todas. Toda tubería tiene tendencias: ciertas notas salen altas o bajas por la construcción del instrumento y por cómo se combinan las digitaciones. Tocá una escala lenta, con una nota pedal de fondo, y mirá cuáles se desvían. La Radiografía de tu afinación hace justamente eso: te muestra qué notas salen altas o bajas y qué hacer.
Errores comunes
- Afinar con el instrumento frío.
- Mirar el afinador y no escuchar: la meta es afinar de oído con el afinador como control.
- Corregir con el labio o la presión del aire en cada nota sin entender por qué sale desafinada. Primero identificá la tendencia, después corregí.
- Afinar solo en forte. Probá también en piano: muchas notas cambian con la dinámica.
- Olvidar que el La del grupo puede no ser 440.
Abrir el afinador Radiografía de afinación
Para seguir: tabla de notas y frecuencias de cada instrumento.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hay que calentar antes de afinar?
Unos cinco a diez minutos de tocar suave suelen alcanzar. En lugares fríos, un poco más. Lo importante es que el aire del instrumento esté a la temperatura de uso.
¿Por qué mi instrumento está afinado en una nota y no en otra?
Porque cada instrumento tiene tendencias de afinación por su construcción y sus digitaciones. Se corrigen con el oído y la técnica, y con digitaciones alternativas.
¿Es mejor afinar de oído o con afinador?
Las dos cosas: el afinador te da una medida objetiva y el oído te permite ajustar en el momento, sobre todo cuando tocás con otros.